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PARABELLUM
Esta semana santa El sexteto, así como mi tendinitis se tomarán un descanso. Pero no os dejaremos solos. La detective Parabellum se encargará de entreteneros, subiendo un relato en cinco partes cada día desde el lunes hasta el viernes. Con ilustraciones de Ismurg¡Espero que os guste!

¿Dónde están las llaves? (I)



 El trasgo chillaba babeante, con los ojos enrojecidos y los dientes amarillentos, o los ojos amarillentos y los dientes enrojecidos, no recuerdo. Completaba su horrible aspecto con una piel escamosa y reptiliana, plagada de verrugas. Definitivamente su cara ya era horrible antes de que se la reventase de una patada.

La criatura salió volando del impacto mientras su voz se apagaba, de manera casi cómica.

- ¡No te lo diremo-! - Un golpe metálico sustituyó la última letra de su palabra, e imaginé que había aterrizado contra uno de los contenedores que formaban estrechas y tortuosas calles en el muelle de carga del puerto.

Los otros trasgos, giraban a mi alrededor, a más de una pierna de distancia de mí. Se movían rápido, y de manera errática. Usaban las sombras de los potentes pero lejanos focos que iluminaban el puerto por la noche para confundirme, y era incapaz ni siquiera de contar cuántos había.Solo podía contar el número de brillantes ojos que me observaban y dividirlo entre dos. Me salían decimales. 

- ¡No te lo diremos! - gritó otro antes de lanzarse sobre mi de un salto. Me lo quité de encima antes de que otros viesen que atacarme era posible y lo imitasen. Demasiado lenta como para evitar que arrancase un trozo de mi camiseta de un mordisco.

Valoré la situación. Siendo yo más bien bajita y no especialmente fuerte, la mayoría de criaturas a las que me solía enfrentar podían derrotarme en cuarpo a cuerpo, así como más de la mitad de la humanidad. Por eso mi norma era ser más lista, más sutil o más sigilosa que cualquiera. En caso de emergencia o aburrimiento también valía sacar mi Glock y liarme a tiros.

Pero los trasgos eran una excepción, una excepción que cubría también goblins, duendes y demás criaturas demasiado similares como para molestarme en distinguirlas entre sí. Su naturaleza mágica consigue que resistan las patadas en la cara con bastante facilidad, y su naturaleza hija de puta logra que se las merezcan.

No era buena peleando, y siempre evitaba el conflicto directo con bestias capaces de hacer todo tipo de cosas con mi humano y mortal cuerpo. Pero ir a interrogar a trasgos era lo más parecido a ir al gimnasio que me permitía mi horario.

- ¡Decídmelo! - dije mientras usaba el trasgo que acababa de atacarme como arma para golpear a otro. - O tendré que haceros daño.

Uno de los trasgos debió llegar a la conclusión de si que golpearle con uno de sus compañeros no era hacerle daño, lo inteligente sería no estar ahí cuando me apeteciese hacérselo, así que huyó corriendo con sus cortas patitas, mientras yo seguía interrogando a sus compañeros. El ruido de sus pequeños pasos desapareciendo rápidamente tras un contenedor del puerto logró sacarme una sonrisa. Eran criaturas patéticas y ridículas, y durante un segundo me sentí culpable por abusar de esa manera de ellos, pero eran el mejor punto de partida de cualquier investigación, y ahora mismo lo único que tenía.

Sin ir más lejos, al llegar al puerto cinco minutos antes pude ver como descargaban alguna caja cuyo contenido aún no había logrado averiguar. Con probabilidad algún artefacto mágico de algún panteón, o un cargamento de algo que no debería haber salido de donde salía, y mucho menos llegar hasta donde había llegado. Para demostrar su inocencia, los trasgos dejaron todo lo que estaban haciendo y se lanzaron de cabeza a por mí.

Si algo turbio había pasado en el inframundo de Barcelona, la banda de trasgos del puerto lo sabían, y probablemente estaría involucrada en ello, así que una visita social podía proporcionarme algo de información y algún que otro mordisco.

Además, golpearles era tan putamente divertido...

Pero llegó el momento en que dejó de serlo. Un par de golpes sordos de fondo me aclararon el misterio del contrabando, cuando el trasgo cobarde volvió a lomos de algo que parecía un ogro señalándome ante su primo mayor como un chivato de colegio. La pelea se volvía interesante, y eso era lo último que me apetecía.

- ¡Ésa! ¡Ésa! - gritaba.

- ¡Empezaron ellos! - me defendí de las acusaciones, mientras medía a mi nuevo adversario con la mirada, cansándome a mitad de camino. El monstruo avanzaba con pasos lentos pero que hacían vibrar los contenedores metálicos que nos rodeaban con un tembleque metálico, atemorizados.

Los demás trasgos huyeron, temerosos de su primo el mayor, mientras sus gruñidos graves y amenazantes hacían que me retumbase el pecho y se me erizase el vello de la nuca, señales que tiene el cuerpo humano para indicarte que no deberías estar donde estuvieras, y que un placer haber trabajado contigo.

El orco posó bajo la luz de unos de los focos del puerto justo antes de desaparecer en la sombra de un contenedor. De manera instintiva miré hacia arriba, viendo como la enorme caja que proyectaba la sombra colgaba de una de las grúas. Uno de los trasgos la había usado antes de mi interrupción en su trabajito, y ahora se balanceaba sobre un cable justo encima del orco, de manera tentadora. Era mi oportunidad, saqué mi pistola, y apunté con mucho cuidado.

Descargué seis tiros sobre una de las rodillas de la criatura, la cual aulló y se acabó desplomando en el suelo, aplastando al trasgo que la dirigía. Menos espectacular pero mucho más sencillo y efectivo que disparar a un cable a diez metros de altura, la verdad.

- Muy bien. Ya me habéis cansado. - miré a los trasgos que me quedaban, demasiado cobardes como para pelear, demasiado valientes para huir. - ¿Me vais a decir ahora dónde cojones están las llaves?


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MOVIDAS
Para celebrar el Día del Gender Bender, el Patreon @LostInBrittany ha pedido como commission una Antuanet luchando contra ninjas, mafiosos, monstruos... así que contra todos!
Además, para celebrar que mi mano empieza a recuperarse, he aprovechado el nuevo estilo de coloreado para currármelo un poco más. ¡Espero que os guste! :D

Recordad, si vosotros queréis alguna commission parecida, visitad mi página de Patreon, y podéis ver cómo conseguirlas :)

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