A falta de tres días de que acabe, me he dado cuenta de que llevo toda la campaña de Verkami hablando de la nueva novela corta de Mi abuela se ha reencarnado en mi espada. Normal. No solo me parece un reto guapísimo hacer una historia con las ideas que me vais dando, si no que está quedando algo muy interesante que tengo ganas de empezar a escribir. Conspiraciones vaticanas, espadas mágicas, abuelas muertas…
Y llevo un año publicando A Buentiempo mala cara en el webcómic, viendo página a página cómo sufríais hasta llegar a ESE momento. Viendo crecer al hada y a la bruja, juntas. Y madurar la relación entre Valdís y Maram, ver cómo evoluciona Ángela… ¡Y prepararnos para el último curso!
Pero he hablado poco de Rajaestrellas. Muy poco. Quizás porque es una novela que aún no ha visto la luz y, como tal, aún estoy en la fase en la que me da terror exponerla al mundo. Me pasó con Baltasar Torres, tardé un año desde que la acabé de escribir en poder hablar de ella, y ahora me parece una de mis mejores obras.
Ahora mismo estoy demasiado cerca de ella como para poder atreverme a hablar de Rajaestrellas. Del mundo que he creado durante los dos últimos años, de las protagonistas que he visto crecer durante todo el tiempo que llevo enfrascado en la novela y que me hicieron llorar al despedirme de ellas. De todo el lore que he ido creando sobre las constelaciones y qué pasa cuando la constelación de El Cachorro Voraz baja a la tierra a liarla. De la vida completa de una heroína casi divina pero demasiado humana. Del síndrome del impostor y el hecho de acabar convirtiéndote en lo que todo el mundo espera de ti. De cómo partir montañas de una hostia...
Han sido dos años de explorar dentro de mí para sacar cosas, y luego de investigar fuera de mí para meter cosas dentro. O sea. De escribir.
Me ha ayudado mucho publicar el Paladín de la Nécora Gigante y ver que os ha gustado. Me hace recuperar esa seguridad en nosotros mismos de la que carecemos los autores. Me ha ayudado mucho ver que más de quinientas personas, sin haber leído nada del libro, habéis apostado por él. Gracias, de verdad.
Porque gracias a vosotros me atrevo a hablar de Rajaestrellas. De La espada más larga jamás contada. Porque, gracias a vosotros, creo que no será lo último que podréis leer de Filo.
Porque estoy convencido de que la cabrona os va a caer bien. O mal. Da igual. Pero querréis escuchar sus historias.
Gracias por hacerlas posibles.
Sergio
¡QUEDAN TRES DÍAS DE VERKAMI EL EXAMEN ES MAÑANA SOCOROOR!!11!ELEVEN!
Estudió y trabajó como ingeniero informático hasta que descubrió que la gente le pagaba por escribir tonterías y decidió que los chistes eran más fáciles de compilar. Colaboró como guionista en la revisa El Jueves y en Orgullo y satisfacción y comenzó a publicar cómics online cuando los módems aún hacían ruido.
Es el autor detrás de la saga de novelas de la detective paranormal Parabellum, Las historias de la Hermana Herminia y de la fantasía iberpunk de El Lingotazo. Además es el autor de la saga de cómics Enseñanza Mágica Obligatoria y guionista de El Vosque que realiza a medias con la ilustradora Laurielle.
Actualmente vive en Asturias, rodeado de gallinas y de cajas de libros y al menos una de esas dos cosas le hace feliz.