Mi nombre es Verónica Guerra, alias Parabellum.

Soy a quien llamas cuando la chica de la curva te ha robado el coche. Soy a quien necesitas cuando alguien te deja una cabeza de unicornio en la cama. Soy a quien recurre el hombre del saco cuando un extraño se mete en su casa.

Soy detective paranormal, esta es mi historia, y estas son mis tarifas.


Verónica Guerra protagoniza esta serie de novelas en las que se narran diferentes casos:

El dios asesinado en el servicio de caballeros es la primera novela, publicada en 2016 y es perfecta para empezar a leer sus aventuras. Descubriremos a Verónica Guerra, detective paranormal, mientras intenta detener una inminente guerra entre panteones en mitad de Barcelona.

En la segunda, Los muertos no pagan IVA seguiremos las aventuras de Verónica mientras intenta tomarse unas merecidas vacaciones en Madrid, pero un surtidito variado de criaturas no le dejan. Es un caso autoconclusivo aunque merece la pena leerlo después de El dios asesinado.

En la tercera, Se vende alma (por no poder atender) Verónica se enfrentará a otro caso, además de sus problemas personales, pesadillas y demás consecuencias de sus autodestructivas aventuras. También es un caso conclusivo, aunque sería recomendable haber leído las dos anteriores antes.

Y en la cuarta, Dragón de guante blanco, Verónica ya lo ha dejado todo y desde luego que no piensa meterse a investigar una serie de robos, ni mucho menos cuando la vida de un amigo corre peligro. No, ya no hace esas cosas.

Tembién tenéis un librojuego llamado La muerte está echada donde podrás ser tu quien tome las decisiones equivocadas en lugar de Verónica. El libro es autoconclusivo y puede leerse independientemente del resto de aventuras.

Si queréis darle una oportunidad, aquí podéis leer varios relatos sueltos protagonizados por la sufrida Verónica, algo de picoteo antes de empezar a leer el plato principal, o un postre perfecto por si os habéis acabado todas las novelas y habéis quedado con ganas de más.


RELATOS:

Los muertos me quieren (muerta) IV2016-05-03

- ¿Se te ocurre algo reciente que pueda provocar que tu espíritu atraiga a los muertos? - preguntó Arancha, mientras se sentaba en su silla – Algún asunto turbio con algún zombie, fantasma...- Puede ser el liche, o la banshee que me he cargado. O...

¿Dónde están las llaves? (V)2015-04-03

-¿Y qué coño ocurrió? - preguntó Killian, que había escuchado mi relato con fingido interés, motivado por agradecimiento a haber recuperado sus llaves y especialmente por el alcohol.- Resbaló nada más dar un paso, y al caer al suelo se hizo añicos.El...

¿Dónde están las llaves? (IV)2015-04-02

Puede que yo tuviese el pelo y la ropa aún mojados y que el frío de las cinco de la mañana se ayudase de los trozos de hielo repartidos por todo el suelo de la lonja para provocar que ni siquiera la adrenalina de la acción lograse que entrara en calor.Puede...

¿Dónde están las llaves? (III)2015-04-01

En otras circunstancias me gusta conducir de noche. Poco tráfico, toda la carretera para mí, un silencio cómodo, que es raro de encontrar al volante para alguien que vive en una ciudad como Barcelona... Pero hoy llevaba la camiseta y el pelo aún mojado,...

¿Dónde están las llaves? (II)2015-03-31

En las noches de luna llena, en mi profesión, todo el mundo se vuelve un poco más loco. La magia se dispara, los hombres lobo se dejan llevar y una de cada dos sectas intenta sacrificar a alguien.Pero podía ver por dónde caminaba sin despeñarme, algo...

¿Dónde están las llaves? (I)2015-03-30

El trasgo chillaba babeante, con los ojos enrojecidos y los dientes amarillentos, o los ojos amarillentos y los dientes enrojecidos, no recuerdo. Completaba su horrible aspecto con una piel escamosa y reptiliana, plagada de verrugas. Definitivamente su...

La chica a la que le gustaban los monstruos2014-11-24

Apuré lo que quedaba de café, pagué en la barra con una sonrisa amable, crucé la puerta del bar y comencé a caminar detrás de la criatura.La muchacha, tal y como figuraba en el horario mental que había reconstruido la última semana que llevaba investigándola,...

Aburrirse a tiros2014-10-13

El problema de ser detective son las películas de detectives. No las novelas, al menos no las actuales. Las putas películas. Cada vez que iba a trabajar, no podía evitar sentir la mirada de fascinación inmerecida que me lanzaba mi novio, mientras en...

Miedo de juguete2014-08-20

 Miré directamente a sus ojos de muñeco. Ojos de mentira que intentaban imitar la mirada inocente de un bebé sin lograrlo lo más mínimo. Vacíos, inertes, inexpresivos, y a la vez amenazantes. Es sólo un muñeco, me obligué a pensar.Luego le...

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